votos
Vómitos en el Bebé
Cuando un bebé vomita la preocupación es máxima siempre, sobre todo si se trata de un recién nacido y sois padres primerizos. Normalmente no sabéis por qué el bebé vomita, por qué se producen los vómitos, qué debéis hacer y cuándo habéis de acudir a un centro de urgencias. Por ello, hoy en Cosas de Bebés, vamos a intentar a daros las claves para que sepáis enfrentaros a esta situación relacionada con los vómitos en el bebé.
Los vómitos en el bebé aparecen cuando se produce una contracción, muy fuerte, en el diafragma y en los músculos abdominales y el estómago está completamente en reposo.
En el primer mes de vida del pequeño, suelen presentarse vómitos esporádicos que no tienen demasiada importancia, aunque siempre es bueno que recurráis al pediatra si el niño vomita con fuerza o demasiadas veces consecutivas. Normalmente, suelen producirse porque el bebé se ha atragantado, le ha dado la tos o porque sufre algún tipo de trastorno alimenticio de carácter leve.
Después de los cuatro meses, el bebé puede vomitar transcurridos unos 15 ó 30 minutos después de las comidas. En este caso, habría que hablar ya de un trastorno de mayor importancia ya que suele producirse porque el bebé cuenta con un engrosamiento de la pared muscular del píloro que imposibilita que la comida pase correctamente al intestino del pequeño. Este trastorno desaparece únicamente empleando cirujía.
Cuando os encontréis en esta situación, el pediatra y nonatólogo, Ernesto Sáez Pérez, aconseja no dar medicinas al bebé, ofrecer al pequeño líquidos para evitar la deshidratación y, si continua vomitando, llevarlo inmediatamente al pediatra. Además, habréis de esperar al menos una o dos horas, desde el último vómito, antes de ofrecerle nada. Lo mejor es que deis al pequeño unas cucharadas pequeñas de agua fría o con azúcar cada 5 ó 10 minutos para que el bebé asimile de nuevo los líquidos, e ir incrementando la cantidad poco a poco. Eso sí, no obliguéis al niño a tomar alimentos que no desea tomar, sería mucho peor.
Habréis de acudir a un centro de urgencias cuando el bebé expulse vómitos rojos o verdes; si vomita constantemente después de comer; si los vómitos duran más de 24 horas; si vomita más de los alimentos que toma; si observáis que está deshidratado; si pierde o no gana peso; y si sufre convulsiones o presenta demasiado cansancio o irritación excesiva.
Fuente: El Bebé









