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Seguridad en los parques para niños
Cuando vamos al parque con los niños debemos revisar bien el estado del pavimento para evitar caídas y puedan disfrutar del juego sin correr riesgos. De una pasada debemos mirar que el suelo esté limpio de cacás de animales, cristales, latas… que tenga elementos de vivos colores que estimulen el juego y que tenga unas vallas que acoten el juego.

El pavimento debe ser arena o gravilla fina, de losetas de caucho blanditas y jamás de cemento. Las fijaciones deben quedar ocultas y bien enterradas, y los clavos y tornillos de los aparatos tienen que ser redondeados o estar protegidos con tapones. Todos los huecos o tubos que estén vacíos deben estar perfectamente tapados.
En los columpios debes mirar que en una misma estructura no haya mas de dos y que guarden una distancia suficiente para no chocar entre ellos. Para los más bebés deben tener un asiento en forma de silloncito para que queden bien sujetos.
En el tobogán, la inclinación no debe ser excesiva y la superficie de deslizamiento debe estar en buen estado, sin óxido ni astillas, ni bordes cortantes que puedan rozar al niño. Deben tener asideros a lo largo de todo el recorrido.
En los balancines debemos fijarnos en los amortiguadores para que la columna vertebral no se vea dañada por los impactos en el suelo.








