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Qué hacer cuando el bebé es nervioso
Los bebés empiezan mostrar enseguida si tienen un carácter tranquilo o más bien nervioso. Y es que si tienes un bebé nervioso, verás como no para ni un momento, y te resultará más difícil que se habitúe a unos horarios de sueño y comida.

Suelen llorar con bastante intensidad, y no se calman hasta que consiguen satisfacer sus necesidades. Estos bebés, al contrario de lo que sucede con los más tranquilos, tienen el sueño ligero, y pueden llegar a despertarse varias veces a lo largo de toda la noche.
Lo importante es estos casos es que tengas paciencia, teniendo en cuenta desde el principio que vas a tener que ser estricta en lo que se refiere a los horarios y a las pautas, para hacer que, poco a poco, el bebé vaya acostumbrándose.
También es importante que tú no te pongas nerviosa, ya que solo conseguirías transmitirle esos sentimientos al pequeño, lo que puede ser peor para los dos.
Consejos
- Haz las cosas con tiempo. Sabiendo que tu bebé es movido, es mejor que hagas las cosas con bastante tiempo (cambiarlo antes de salir, por ejemplo), para evitar ponerte nerviosa si la cosa se complica y ves que vas a llegar tarde. ¡Tómatelo con calma!
- Sobretodo, rutina: si es importante un orden en la vida de cualquier bebé, lo es más si se trata de uno nervioso.
- No le des de comer siempre que llore, ya que podría engordar más de la cuenta. Si llora, llévatelo de paseo, juega con él… Así, de paso, conseguirás que haga ejercicio, otro punto fundamental para los bebés nerviosos.
- A estos bebés no les gustan demasiado las novedades, así que lo mejor es que se las vayas introduciendo poco a poco.
- Los lugares con muchas luces y ruidos no son los más recomendables para el bebé. A la hora de dormir, estaría bien que también siguieras una rutina y que procures que el lugar sea silencioso y sin mucha luz. Por la noche, báñalo antes de dormir, ya que el agua templada le relajará.
Imagen de Elizabeth/Table4five sujeta a Licencia CC








