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Cómo manejar las contracciones en el embarazo

Las contracciones son una de las señales más importantes que debe seguir una mujer embarazada. Se llama contracción al endurecimiento del abdomen como consecuencia de la actividad del músculo uterino. Puedes percibirlas si su intensidad supera los 10 mmHg, que es el tono que normalmente tiene el útero.
Comienzan en el quinto o sexto mes de embarazo, o incluso antes, y su característica principal es que abarcan todo el útero y van del fondo del útero hacia la vagina. No son dolorosas, sólo se presenta una tensión abdominal de 30 a 60 segundos.
La función principal de estas contracciones es ejercitar el músculo uterino y prepararlo así para el día del parto. El útero es un músculo y debe tener un cierto entrenamiento para soportar el trabajo del parto. Ese día el útero deberá contraerse por un período de aproximadamente y necesita estar preparado.
Las mujeres embarazadas deben aprender a leer las señales que les dan las contracciones. Por ejemplo, es normal que el útero se contraiga cuando se acaba de acostar, sube y baja escaleras o tiene relaciones sexuales.
Sin embargo, no es normal tener contracciones regulares y frecuentes antes de la fecha de parto. Si siente contracciones cada diez minutos o con más frecuencia durante una hora, (más de 5), quiere decir que el útero se está contrayendo más de lo normal y existe el riesgo de un parto prematuro. En estos casos se debe llamar a un médico de inmediato.
Las contracciones de parto pueden darse cada dos o tres minutos y durar de 90 a 120 segundos cada una. No pasan desapercibidas porque la mayoría de las veces son dolorosas.
También es normal que haya secreciones del tapón mucoso, que es un flujo gelatinoso, muchas veces manchado con sangre, y una nueva sensación de presión en la vagina, provocada por la cabecita del bebé que presiona el periné y el recto.
En el trabajo de parto, entre contracción y contracción los dolores cesan. Estos intervalos se aprovechan para realizar ejercicios respiratorios profundos, para relajar los músculos y sobrellevar mejor la siguiente contracción.
Los motivos de alerta son los siguientes:
- Retorcijones abdominales con o sin diarrea
- Contracciones cada 10 minutos o con más frecuencia
- Exceso de flujo vaginal, o con presencia de sangre
- Presión pélvica como si el bebé empujara hacia abajo
- Dolor leve en la parte inferior de la espalda
- Cólicos típicos de la menstruación
Lo más importante es llamar de inmediato al médico en caso de sentir contracciones de parto, es decir rítmicas y regulares, si aún no está cerca la fecha prevista de parto. Si ya se está en la fecha de parto y después de una hora de realizar técnicas como el reposo, o una ducha caliente, las contracciones continúan, se ha iniciado el trabajo de parto y hay que acudir a un centro médico de inmediato.
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